Miguel Ángel es un gran lector de lo que expresa el cuerpo. A
través de sus ejercicios corporales va consiguiendo que las
personas cambien. Que expresen las emociones que están
retenidas en el cuerpo. (que muchas veces no son sabedoras de
ellas hasta que salen)
Con su pedagogía basada en el cuerpo permite que éste se
exprese y hable sin que intervenga la mente.
Con su dinamismo y sabiduría va introduciendo a las personas
en un viaje en el que se hacen conscientes de ciertos patrones
adquiridos y/o roles que adoptan en su vida: de fuerte, de
débil, de protector, de salvador…
También descubren mecanismos y creencias aprendidas: como un
auto-lenguaje muy negativo lo que se plasma en una baja
autoestima o auto-exigencias que pueden bloquear o limitar.
Miguel, al detectar esto, va proponiendo ejercicios para el
cambio positivo por lo que las personas entran en los talleres
de una manera y salen de otra.
Mis pacientes se desnudan conociéndose de una manera más
profunda y creciendo, ayudándoles al cambio (que en eso
consiste la terapia) y mejorando su autoestima también.
Dado que las emociones están retenidas en el cuerpo y el
cuerpo se ha transformado a través de los avatares de la vida,
Miguel Ángel consigue la catarsis de esas emociones y la
persona siente la liberación.
Para mí es un placer trabajar con él, confío plenamente en su
saber hacer ya que es un gran profesional y su motor es el
ayudar a las personas.
Es una experiencia que recomiendo probar.